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La silueta negra

Estando sola en casa, ya que mi madre había ido con mi padre a una cita por sus aniversario, y mis hermanos se encontraban en casa de sus amigos. Alrededor de las 19:30 PM prendí la televisión para ver mi programa favorito, preparé un té para acompañar mientras miraba la televisión, pero aparentemente el té no era el único que me acompañaba.

En el reflejo de la televisión logre ver una silueta negra en el pasillo de atrás que conduce hacia las Sombras
habitaciones, al voltear para ver la silueta negra ya no estaba. Tan solo tenia 8 años y creí que era producto de mi imaginación.

Al día siguiente mi madre y mi padre tomaron rumbo a sus trabajos, no tenían mucho tiempo para mí. Mi padre trabajaba de guardia cárceles y mi madre en una guardería de niños. Mis padres no se encontraban el resto del día al igual que mis hermanos.

No tenía muchos amigos, la razón por la cual era que me encantaba las cosas paranormales y todo el tiempo hablaba de ello, me tomaban por loca. Al llegar las 11:00 AM llegaba el transporte escolar, yo era la niña rara de la clase, no me agradaba hacer muchos amigos, me sentaba atrás de todos, era la última a la que elegían para jugar el deporte Hambol, y siempre era la niña “problemática”.

Al llegar a mi casa, siempre sentia olor a azufre pero no le daba mucha importancia.

Llego las 19:30 prendí la televisión para ver mi programa favorito, mientras daba su intro yo me preparaba una merienda. Escuche unos ruidos extraños en mi habitación, pero pensé que era el gato o el perro que habían echado algo al piso. Miré a mi alrededor, y mi gato “Sinh” estaba echado en el sofá y mi perro “Adru” estaba junto al gato. Corrí a ver que fue ese ruido extraño y no había nada, volví a la cocina y seguí preparando mi merienda, me senté a ver la televisión y de nuevo apareció esa silueta negra en el pasillo de atrás, voltee a verlo y está vez la silueta negra seguía hay, mirándome aunque no tenia ojos, era alto tenia una túnica negra, y una sonrisa macabra al mirarme.

Al primer parpado que dí, la silueta negra desapareció.

Hoy en día, sigo viendo esa silueta negra. Pero no me hace daño ni a mí, ni a mi familia. A los 8 años fué la primera vez que lo vi, hoy ya tengo 13 años y aún la veo.

Los primeros días me atormentaba, pero creo que solo quería cuidarme a mí y a toda mi familia.

Viví 5 años viendo esa silueta negra, con esa sonrisa macabra.

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