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LA ELEGIDA

Esta historia dio lugar en un pueblo de Veracruz, México, ahí conocí a una chica de
catorce años muy alegre y bonita tez morena y bonito cuerpo siempre cantaba y
bailaba con los chicos de la calle, le pondremos Martha, su mama la regañaba porque
le decía que ya estaba grande que se comportara, su padre la consentía mucho, ellos
eran de Catemaco Veracruz, tierra de brujos. Un miércoles 29 de octubre a medio día
llamó a mis hijas para bailar con ellas y me llamó a mí para ver como bailaban, cuando
yo llego a verlas su madre muy molesta la mete a bañar y yo me quedé con la señora
platicando y a los dos minutos de que la chica se metió escuchamos un sollozo , la
señora entro a su casa y yo me fui a la mía enseguida me gritó, al no saber qué pasaba
no dejé que mis hijas me siguieran, yo entré a la casa de la vecina y olía muy feo
mientras la chica estaba tirada en la cama lloraba y al preguntarle qué tenía y ella
llorando desesperadamente decía “que no me lleven que no me lleven por favor”
gritaba y quería salir corriendo, la detuve como pude y entró un aire muy fuerte por la
ventana las cosas volaban en la habitación , la cama se zarandeaba fuertemente subía
y bajaba azotándose en el piso yo no daba crédito a lo que mis ojos miraban una
carcajada ensordecedora se escuchó mientras ella forcejeaba y tuve que darle una
cachetada para que volviera en sí, al reaccionar no supo lo que pasó y ese olor
nauseabundo se fue quedando, un olor a suciedad y es que ella se había hecho del
baño en la ropa que traía puesta. Se metió a bañar y yo me fui a mi casa en menos de
veinte minutos me llamó mi vecina y me decía otra vez otra vez y Martha lloraba y
gritaba y otra vez ese olor a azufre con suciedad y Martha decía no dejen que me lleve
x favor y se agarraba a la cama como si alguien la jalara, a mí me dio mucho miedo y
quise agarrarla y sentí que alguien me empujo caí al suelo y salí de su casa, a su mamá
también alguien la echó para afuera y se escuchaba mucho ruido y risas escalofriantes
dentro de esa casa y los gritos de Martha que no se la llevaran , su madre desesperada
trataba de abrir su puerta pero era imposible lo más raro de todo es que solo ella y yo
veíamos y escuchábamos todo, los vecinos pasaban como si nada. Se me ocurrió rezar
el padre nuestro y todo se calmó, la señora siguió rezando conmigo y enseguida
entramos, la chica no estaba la señora se desvaneció y yo salí a pedir ayuda y ahí

venia Martha con la ropa sucia y mal oliente, entré con ella a su casa y su madre la
abrazo la reviso y ella ya no era la misma pues se quedó parada en medio de su casa y
dijo: me dejaron regresar solo para despedirme. En ese momento como algo increíble
llegó su abuela la cual traía huevos de gallina, yo me sorprendí mucho y le pregunté
quién le avisó a lo que ella me dijo yo lo sabía cállate y ayúdame. Acostamos a Martha
en su cama la cual parecía una hoja de papel por su fragilidad, la abuela la tapó con
una sábana blanca hasta el cuello la madre quiso acercarse y la abuela la alejó con solo
estirar la mano, me quedé impactada pues ni siquiera la toco y le dijo tú no te
acerques, eres parte de la culpa de que tu hija este así, la madre se quedó petrificada y
se soltó a llorar, ella comenzó a pasar un huevo sobre la cabeza y la cara de Martha
mientras ella balbuceaba.
Algunas cosas, que nunca entendí es que la abuela tiró ese huevo en un recipiente y
tomó otro y éste lo empezó a pasar por el pecho y Martha soltó una carcajada enorme
y el huevo se rompió sobre de ella saliendo de él litros de una acuosidad negra y mal
oliente yo no entendía lo que pasaba, la abuela me gritó salgase, salgase que esto es el
malo y comenzó un remolino en ese cuarto todo volaba yo no podía salir la abuela y la
señora se tomaron de las manos y comenzaron un canto que no terminé de escuchar
salí de ahí como pude, pasé la calle y abracé a mis hijas. Antes de salir de ahí Martha
me gritó usted está esperando un hijo y es niño cuídelo mucho porque él la ha cuidado
a usted. Y sí así fue, después supe que estaba embarazada y en ese momento yo no lo
sabía, yo no lo sabía.
Al salir de la casa de mi vecina vi un número escrito en un calendario lo arranqué era
el número del trabajo del papá de Martha, lo llamé, solo le dije que su hija se había
puesto mal que viniera (sin dar detalles), como en media hora llegó con una
ambulancia, ví que la sacaron en camilla inconsciente y los padres se fueron con ella,
la abuela se fue aparte gritando que no lo iba a permitir que no lo iba a permitir.
En el hospital nadie cree en lo sobre natural, la habían programado para una
tomografía, pues según eran cosas del cerebro o algo así. El jueves pasó tranquilo,
pero, el viernes según contaron las enfermeras, Martha salió corriendo de su

habitación gritando que no se quería morir, que estaban ahí, (no decía qué o quiénes
pero no se veía nada) tuvieron que atarla a su cama y ella gritaba y se retorcía “por
favor” decía “por favor no quiero ser parte del festejo no me lleven por favor” A las
once de la noche se azotaron todas las puertas y ventanas del piso donde estaba
Martha, la puerta de ella se trabó y en su cuarto se escuchaban voces roncas risas y
carcajadas y la voz de Martha cansada diciendo ya por favor ya y a las doce en punto
se abrió la puerta, Martha había fallecido el 31 de octubre.
En Veracruz se acostumbra a velar a los muertos como si fuera fiesta con tamales y
comida para los dolientes, pusieron una lona que abarcaba toda la calle de su casa a la
mía y yo presté mi patio para toda la gente que llegó al velorio, cuando aparece la
abuela a media calle gritando “malditos, me ganaron, llegué tarde noooooo mi hija
noooo” la alcanzó su hijo el padre de Martha y trataba de calmarla, se la llevó a mi casa
y me pidió de favor lo dejara calmar a su madre en mi casa, los deje pasar y la sentó en
la sala , la abuela le dijo necesito decírtelo y mirándome continuo a solas, yo entendí y
me salí pero me quede a cuidar la puerta para que nadie más entrara y al mismo
tiempo escuchar.
Tu suegro el padre de tu mujer fue un brujo muy poderoso en Catemaco pero para
poder tener ese poder ofreció una alma inocente y virgen el murió sin cumplir y se
pudre en los infiernos, pero satanás no perdona y se cobró con tu hija, ella nació el 28
de diciembre era una inocente, tenía 14 años, era virgen y murió a las doce de la noche
el 31 de octubre cumple años de satanás.
El señor la abrazó y comenzaron a llorar los dos y le pidió de favor a su madre que no
se lo dijera a su esposa era suficiente con haber perdido a su hija.

Blanca Esther Sánchez Pulido.

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