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LA BRUJA DE ESCAZU (Leyenda)

Escazu era un pueblo pequeño, en el cual vivía Maria la Negra, mas conocida como la Bruja de Escazu. Su color de piel era negro y era una de las últimas brujas que quedaban en el pueblo. Vivía en una casa al Norte de la Iglesia del centro de Escazu.

Una noche se encontraba desnuda, en trance y sin ella esperarlo, apareció su abuelo Tali.  Este viéndola así, le dijo: “Maria, ¿Ya estas haciéndole mal a alguien?” Maria le pidió a su abuelo que no contara a nadie lo que había visto y éste se lo prometió.

Un día, encontrándose reunido con unos amigos de su total confianza, su abuelo Tali, les comentó lo ocurrido. Poco tiempo pasó hasta que las voces se corrieran y no había persona en el pueblo que no se hubiera enterado de lo ocurrido aquella noche.

Por todo esto la maldicion de su nieta cayó sobre él y empezaron a ocurrirle cosas extrañas. Una noche, estando durmiendo empezaron a caer boñigas sobre  el techo de su cabaña y a fuera se oía a las vacas embravecidas que arremetían contra la humilde casa. Asustado, Tal se levanto de la cama y cual fue su sorpresa, que al salir al exterior, no consiguió ver nada, tan solo podía sentir el desagradable olor a heces.

Otro día fue por El Jaboncillo, cerca del Hatillo, que estaba muy próximo a la casa de La Bruja de Escazu. Tenia que quitar las malas hierbas que habían crecido en el sitio destinado para la siembra.

Allí se encontró con una chancha grande y con sus crías que se dedicaban a morderle los pies, intentó defenderse como pudo, pero no le quedo mas remedio que salir corriendo del lugar.

Otro día estaba cuidando de sus pequeños y uno de estos, que estaba comiendo golosinas, se atraganto con una de ellas y murió en el acto.

El pobre hombre estaba maldito a causa de su nieta y todo lo que ocurría era cuanto menos extraño pero la única responsable de esto era Maria, La bruja de Escazu, que nunca le perdonó que rompiera su promesa.

El abuelo, fue perdiendo poco a poco su salud y según cuenta la leyenda, el día que murió Maria la Negra la tierra se estremeció. Su casa, en la cual ella realizaba sus rituales se desplomo sobre ella.

Desde aquel entonces su abuelo Tali recupero su salud y su buena suerte. Al fin el pobre hombre pudo liberarse de esta fastidiosa maldicion.

Si algún día sorprendeis a alguna bruja haciendo alguno de sus trabajos y os pide que guardéis el secreto, cumplid con vuestra palabra o seréis maldecidos…

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