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El ciclo

Prologo

 

 

Paciente 456 Paris Sámara Godoy Schütz

 

Descripción: edad veintidós años, tez blanca, pelo negro, altura un metro sesenta y cinco aproximado, muy delgada (posiblemente por falta de alimentos), ojos café oscuro, posee un tatuaje de una rosa negra en el antebrazo derecho y una roja en el izquierdo, perforaciones en orejas y nariz, presenta golpes en las rodillas y en la espalda.

 

Status: Problemas mentales asociados con traumas en la infancia.

 

Tratamiento con medicamentos y restricción alta para salidas con los demás pacientes.

 

Pre cautivo Rojo. Encierro total.

 

Antecedentes: Robo de analgésicos y alucinógenos, pérdida de memoria, escucha diversas voces.

 

Motivo de encierro:

Asesinato de jóvenes del sexo masculino y femenino sin remordimiento alguno y bajo el argumento de que las voces se lo irían si no lo hacía, ingesta de alucinógenos en dosis altas, pérdida de memoria, mutilación de su propio cuerpo para satisfacer su necesidad de matar a otros seres. Se sabe que la cuenta de homicidios podría aumentar.

 

Familia: Desconocidos, se cree pudieron haber sido asesinados.

 

Comentarios de la persona a cargo:

La joven solo pasa el tiempo sentada viendo el techo, bajo los efectos de la medicación solo duerme y grita por las noches.

 

 

1

-Las voces podía oírlas día y noche, estaban ahí, acompañándome en la oscuridad de esta habitación, ¡Mata! ¡Corta! Siempre era lo mismo.

Podía escucharlos murmurar antes de que durmiera, pero, a comparación de cualquier otra persona, ellos nunca me han dejado, te juro que no quise hacer eso, pero ellos me obligaron, si no lo hacía, me dejarían, y en este mundo solo quería tener a alguien y ellos han sido esa persona que tanto me hacía falta, hasta que llego un cuarto más, un ser manipulador al que todos siguen, y su voz, su voz demoniaca era desgarradora y tenebrosa.

Te juro que no fue mi intención- risas- pero me divertí.

 

El despertador de la doctora Claire siempre sonaba a las seis y media de la mañana, el centro psiquiátrico al que acudía solo quedaba a escasos veinte minutos de su hogar, por lo que el tiempo que tenía aprovechaba para organizar su día a día.

-Bueno, hoy será un día duro, Antón iré a preparar el desayuno.

-Solo cinco minutos Claire- Contesto Antón más dormido que despierto.

 

Mientras Claire preparaba los huevos y freía el tocino recordaba su lista de tareas en el psiquiátrico, pero había una que no paraba de darle vueltas desde el momento de su anuncio, su nueva paciente, una joven de solo veintidós años la cual necesitaba una fuerte terapia, no le explicaron razones, pero al ser la mejor del estado, solo ella podía atenderla.

 

-Y bueno amor, estas muy pensativa, ¿Aún tienes en mente a esa joven?

-Si Antón, no me han dado nada de información sobre ella, solo cosas básicas para entender un poco de su problema, y espero no sea nada malo.

-Bueno debe ser momento para que plantees llevarte esa biblia-reía mientras se llevaba un trozo de tocino a la boca.

-Antón sabes que nada de eso cura enfermedades, pero dime cambiemos de tema un poco, si preparaste todo para tus muchacho hoy.

-Esos cabrones nunca entienden nada, la desventaja de dar clases en una preparatoria es que las hormonas pueden más que las neuronas.

-Risas- Cariño ambos pasamos por eso, compréndelos un poco.

-Sí, pero jamás faltamos a una clase y ambos salimos con excelencia en nuestras clases, ellos-suspiro- son un caso perdido.

-Bueno esperemos que tu clase de cuerpos celestes de hoy sea solo para que conozcan un poco de lo que hay por fuera.

-Son tan cabrones que querrán conocer los cuerpos celestes por dentro, bueno ire a terminar de arreglarme y, ¿Te veré esta noche?

-No lo sé, yo espero que mi nuevo paciente no me de tantos problemas, entonces apurémonos porque el tiempo es oro.

 

 

 

Hospital psiquiátrico D’Onell

 

-Justo a tiempo doctora Claire.

-Ha llegado mi paciente.

-Más que eso, le espera una audiencia en el piso tres, parece ser que tenemos una paciente muy especial, es joven y muy hermosa, podría decirle que parece modelo.

-Es raro recibir pacientes con esa descripción aquí.

-Pues si, habrá que tenerla bien vigilada.

-Crees que Mauricio se la puede robar.

-Prefiero que me robe a mí.

(Risas)

-Bueno Lucy, iré a ver a nuestra gran paciente.

-Claro doctora, que tenga buen día

-Igualmente Lucy.

 

El camino para el tercer piso era muy largo, el psiquiátrico constaba de seis pisos más las zonas recreativas y verdes para los internos.

 

3° Piso. Oficina de juntas de internistas.

 

-Buenos… días.

-Buen día doctora, soy el oficial Torres y el mi compañero el sargento Aguirre.

-Doctora, como le informe ella es la paciente Paris, que estará bajo su cuidado durante quince días.

-¿Cómo? ¿Quince días? Doctora sabe que un tratamiento puede consistir en meses, o hasta años.

-Doctora Claire, ella es un caso especial, tiene cita con el juez dentro de quince días, tiene ese tiempo para descubrir que pasa con ella, desde que fue arrestada no ha hablado, solo murmura cosas raras. El fiscal ordeno traerla con usted y que hiciera lo más que pudiera con ella, no tenemos ningún registro de ella en ninguna base de datos.

-Oficial, no entiendo algo ¿Por qué especial?

-Doctora, solo eso puedo decir, no hay datos de ella, y el fiscal dijo que sería muy bien remunerada si logra algo con la paciente, bueno nos retiramos, suerte.

-Pero…

-Doctora Claire, los oficiales nos han dicho lo necesario, hay que empezar a tratar a la joven desde hoy, creo no ira a casa por algunos días.

-Trabajar sin información alguna, que bonito es esto.

-Sera muy bien remunerada, y créame, muy bien remunerada. Y pues sin otra cosa que aclarar, las dejo para que se conozcan.

-Gracias doctora. Bueno, me presento, mi nombre es Claire y tengo veintiocho años, y de aquí en quince días seré tu doctora, cuál es tu nombre.

-(Que carajos le importa, Paris no contestes)

-Es cierto que no hablas mucha verdad, esto será un gran reto, pero no hay imposibles, vayamos a tu habitación.

-(Hazlo) Doctora, sabe que la sangre de caballo es más deliciosa cuando acabas de destrozar la cabeza de una doctora.

Con voz quebradiza solo pudo soltar un quejido.

 

Yo solo quería tener una persona con quien pasar mi vida, levantarme cada mañana y ver a alguien de mi lado que se alegrara con tenerme, pero, todos huían de mí, como si de un monstruo se tratara, y encontré la oscuridad, con una paz interior, y muchos amigos con quien hablar, y ellos estarán ahí esperando a tu llamada, o viniendo a ti, pero sabes que es hermoso… su cara desangrada.

 

 

2

-Acaso tú quieres ser mi amiga, o solo me abandonaras, ellos están conmigo, deberías quedarte conmigo como lo hacen ellos, y ¿Lo has pensado? Podemos ser como una familia feliz, tú la mama, tu esposo el papa y yo la hija que juega y alimenta al perro…ESE QUE PAPI ATROPELLO Y DESCUARTIZO ANTES DE QUE APAGARA LA LUZ Y SE METIERA EN M CUARTO.

 

-No que no hablabas- Contesto la doctora con tono temeroso.

-(Acaso estoy hablando)-Contesto un susurro detrás de la doctora.

(Grito)

 

Una hora después

-Doctora nos ha pegado un susto

-¡Donde esta ella! ¿Dónde?-Gritaba la doctora de forma desesperada.

-Doctora ella se encuentra en su dormitorio, el oficial Torres la llevo a su habitación en cuanto salió

-¡Es imposible! Ella estaba aquí conmigo, me hablo y dijo algo de sangre y luego alguien susurro en mi oído

-Doctora la chica deberá tener guardia día y noche, el sargento Aguirre no se ha separado de ella desde que la llevaron a su habitación

-No puede ser, ella estaba aquí-Su tono de voz se quebraba

-Doctora por favor vaya y descanse un poco, estos días ha estado bajo mucha presión por los cambios en el hospital, posiblemente solo haya sufrido un colapso nervioso o alguna alucinación, tómese un té, respire y la veré en su oficina en una hora, el tratamiento para la joven Paris debe comenzar desde hoy, necesito agende una sesión cada dos días y observemos su comportamiento durante los próximos quince días.

-Está bien, tal vez el exceso de trabajo trajo consigo alguna consigo una consecuencia y me afecto, gracias doctora la veré en una hora.

-Lucy ve con la cocine y que le traigan un té a Claire.

-Claro doctora ¿Necesita algo más?

-No, y Claire, tranquila.

-Gracias doctora-Contesto Claire con voz baja.

 

Claire se dirigió a una de las zonas verdes del hospital, el cielo estaba despejado, el aire soplaba con delicadeza y los pájaros cantaban al son de los rayos del sol, prendió un cigarrillo y en vez de tranquilizarse, empezó a recapitular cada detalle de la junta de la mañana, pues sabía perfectamente, lo que ella vio, Paris estaba sentada frente a ella y cada palabra que salía de su boca, recordaba todo, hasta el susurro que con solo recordar, le erizaba la piel.

Sabía que para poder comprobar la versión de la doctora necesitaría ver las cámaras, algo fácil de lograr ya que, Miguel y ella eran muy amigos, por lo que antes de ir a la sesión con Paris, se dirigió con él.

 

 

 

Cuarto de seguridad (12:45 P.M.)

 

-Miguel ¡Buenas tardes!

-¡Claire! Vaya susto que nos has metido.

-Perdón, no era como que quisiera desmayarme a propósito, es la primera vez que me ha pasado.

-Tu siempre tan sarcástica-Contesto Miguel riendo- Bueno y dime, ¿Que te trae por los aposentos y el sitio del rey que todo lo ve?

-Miguel puedes reproducir la grabación de la hora en que sufrí el desmayo.

-Claro ¿Buscas algo en particular?

-Quiero comprobar la versión de doctora, ella dice que cuando los oficiales salieron se llevaron a Paris a su habitación.

-Claro, ellos salieron junto a la doctora que los espero a fuera y llevaron a Paris a la habitación, y mira aquí esta, salen todos, tú te quedas y a los 2 minutos te desmayas.

-Es imposible, te juro que en la habitación, después de despedirme de los oficiales Paris se quedó y alguien murmuro detrás de mi oído.

-Pues es imposible, acabas de ver la grabación, nada de eso ocurrió, necesitas descansar Claire, deberías de tomarte al menos un día, estos cambios te están poniendo mal.

-Gracias Miguel.

-Han sido días duros.

-Si-Mascullo Claire con cierta decepción.

 

De ser un día completamente soleado, este paso a ser un día más oscuro, el cielo se había nublado, como si una tormenta fuera a caer, y Claire sabía que no era un bonito panorama, cada vez que llovía, el hospital se inundaba y era muy difícil entrar y salir del edificio.

 

 

 

Área de consulta, segundo piso.

 

-Bien doctora, aquí está su paciente, espero que pudiera relajarse en este pequeño tiempo.

-Si doctora mi mente está mucho más despejada ¿Paris ha dicho alguna palabra?

-No doctora, desde que llego solo su mirada esta más que perdida, intente hacer lo que pueda, el sargento estará fuera de la sala, siéntase libre de hacer su análisis, y la veré por la noche en mi despacho.

-Claro doctora, hare lo mejor que pueda, gracias.

 

La lluvia se había soltado por completo, el día era gris y pareciera que fuera de noche, ante eso Claire sentía un poco de temor, pues la mirada de la bella joven, estaba ida, solo que… ahora apuntaba a ella.

 

-Paris necesito saber si me escuchas al menos, quiero ayudarte.

-(Miente, deberías tomar el lápiz)

-Bueno, el reporte no dice que tengas una parálisis de alguna parte de tu cuerpo, pero tampoco me dice que tengas algo, eres una persona difícil de hacer hablar he.

-(Divirtámonos un poco con esta perra)

-Que así sea.

-¿Dijiste algo Paris?

 

En ese momento del cielo se escuchó un estruendo.

 

(¡Papi, papi, las voces nos aman, mami, mami, las voces no paran, ellas nos cantan, ellos nos hablan, si tu cuerpo queremos tener, a otro ser debemos su sangre hacer correr, matarlos yo quiero, matarlos yo quiero)

 

 

3

 

(Su sangre se veía brotar, la cabeza de mi madre rodar y con mis piecitos yo la pateaba por toda la casa, el brazo de mi padre un rico sabor tenia, hambre no tenia, pero había piezas por todos lados, un baño de sangre ellos pedían, un baño de sangre yo les di.)

 

El cuarto era oscuro, no se podía ver nada, más que oscuridad pura, Claire buscaba desesperada el botón para encender la luz, pero este no funcionaba.

 

-¡Carajo! ¿Paris dónde estás?

-Aquí.

 

Otro relámpago dejo vislumbrada la habitación y Claire logro ver a París, pero no era la joven hermosa de ojos de color cafe, sino un rostro completamente desfigurado, las cuencas de los ojos se encontraban vacíos, y unos filosos dientes se asomaban de aquella boca.

 

-¡Noo, por favor! ¿Qué quieres de mí?-Pregunto Claire llorando desesperada por tan poco poder musculo alguno.

 

Risas desde agudas a graves se escuchaban en toda la habitación, Claire no podía cerrar los ojos, no tenía control alguno de su cuerpo, solo su mente pertenecía intacta.

 

-Quiero una familia-Una voz grave femenina emanaba de ella.-Una madre que amar, un padre que amar, más sangre que derramar, y tu familia la elegida será.

-¿Por qué nosotros?-Claire apenas podía hablar.

-Un ser en tu hijo habrá, y mis amigos y yo un festín nos habremos de dar- Contesto la joven ahora con un tono de una pequeña niña.

 

Claire recordó que semanas atrás a raíz de mantener relaciones con su amado Antón, no uso protección para poder tener al hijo que el tanto esperaba, lagrimas empezaban a brotar de su rostro, aquel niño que posiblemente pudiera nacer, estaba en grave riesgo.

 

-Mira el cielo, mira el infierno, mira la tierra, mira el abismo, nosotros somos muchos y tu cuerpo el enlace perfecto- cientos de voces salían de la boca de aquella chica, mientras en cada letra la habitación retumbaba cada esquina.

-Ahora dormirás, y en siete días vendrás-las voces gritaban

-Y conmigo también vendrás-La voz de la dulce niña se endurecía

-Tal vez, decida hablar contigo, cuando el encargo esté listo-Paris hacia acto de presencia.

 

Un grito de agudo de Paris sonó en toda la habitación y Claire volvía a caer.

 

 

(Este sitio es oscuro, hermanita donde estas, papi y mami ya no sabrán que tu rompiste la jarra, ellos no estarán más… y con tu sangre la danza empezara a sonar)

 

 

4

(¡Ahora bailemos mientras la cabeza de mi hermana clavo en la estaca, ustedes en esta fiesta son invitados, que viva la vida que viva el rey, lucifer nuestra alma tener!)

 

Claire cayo en coma por ochos días, uno más de lo que la joven le había dicho, ella no recordaba más que aquel rostro des configurado que había visto.

 

-Antón ¿Dónde estoy?

-Al fin despertaste, estaba muy preocupado, caíste en coma después de entrar a una sesión con una joven llamada Paris, me conto la doctora.

-No puede ser, fue real.

-Amor ¿Por qué no me habías dicho?

-¿Decirte que?

-¡Que al fin seriamos padres!

 

En ese momento las palabras de aquella joven regresaron a su mente, pero al ver el rostro de alegría de Antón no pudo evitar tener que buscar una solución.

 

-Amor, tenemos que ir a una iglesia.

-¿Qué? Enserio vas a recurrir a eso por lo que tanto reniegas.

-Antón por favor, solo hay que ir a una.

-Está bien, mañana te darán de alta, supongo podremos hacer una visita antes de que regreses al trabajo, descansa, le avisare a la doctora que has despertado, te amo.

-También te amo Antón.

 

Y de nuevo en un sueño profundo Claire volvió a caer.

 

 

 

 

(Claire una hermana tendrá ¡yipi yupu yopo! Las voces jamás se irán estas aquí se quedaran, y ahora todo mundo jugara… y en sangre todos se bañaran)

 

 

 

5

El día era oscuro, nublado total, Claire y Antón habían visitado al sacerdote de la iglesia más cercana a su hogar, pero alguna extraña razón tenía que ir al hospital psiquiátrico, algo le decía que tenía que ir.

 

-Amor llévame al hospital, siento que algo se me olvido en la oficina.

-Pero no crees que algo imprudente ir en estos momentos.

-Llévame-Contesto Claire enojada.

-Está bien amor, como tú digas.

 

Al llegar al hospital la doctora los observo sorprendida, pues hace unas horas Claire estaba en coma, y ahora estaba fuera del hospital como si nada hubiera ocurrido.

 

-Claire ¿Qué ha ocurrido?

-Nada doctora, solo vengo a dar mi consulta a Paris.

-Pero ¿Cómo?

 

Claire entro sin más, y se dirigió a la habitación de Paris, el oficial a cargo de su cuidado si poder hacer algo la dejo pasar, detrás de ella la doctora en jefe y Antón la seguían con paso acelerado, al llegar a la habitación, Paris volteo la mirada y una sonrisa mostro.

 

-Claire como has logrado esto con solo entrar.

-La esperaba-Contesto Paris.

 

El oficial en turno rápidamente al oir a la chica hablar, quiso contactar a la unidad, pero un ruido de huesos quebrar fue lo último que de el se pudo escuchar.

 

-¡Claire! Que está sucediendo- Antón se dirigía a Claire con un tono de preocupación.

-¡Hoy un festín habrá, la lluvia ha de sonar y con la danza a todos nosotros amaras!- Contestaban las voces desde el cuerpo de la joven.

 

La lluvia empezaba a sonar, truenos y relámpagos por la ventana se veían brillar, y la oscuridad volvió a gobernar.

La habitación se encontraba nuevamente a oscuras total.

Cuando un relámpago hizo iluminar todo, Antón lo pudo ver, doce personas estaban alrededor suyo, la doctora en jefe se encontraba colgada de pies detrás de una mesa, el se encontraba a la izquierda igual atado, al otro lado, la joven Paris también se encontraba, y en la mesa, su esposa se encontraba.

-El ritual va a empezar, la joven hace dos meses hizo lo suyo, y ahora la nueva también ha cooperado- Sonaba muy alto aquella voz grave.

 

Las velas se encendían y de la doctora en jefe sangre fluía, la cabeza al suelo caía, una cazuela de metal había en medio, y de sangre se llenaba, las carcajadas de Paris y Claire en toda la habitación sonaban, las sombras en los charcos bailaban, el siguiente era Antón, pero antes unas palabras dijo.

 

-¿Que sucede Claire?

-Aquí nada, solo bailemos y gocemos, de tu cuello sangre ha de brotar, a nuestro rey esto servirá.

  • Claire, te amo- fueron sus últimas palabras mientras lagrimas caían de su rostro.

 

Claire reía mientras cortaban el cuello de Antón, el ritual seguía, y a Paris en pedazos cortaban, la lluvia seguía sonando, los rayos y relámpagos seguían mostrando su poder, y por ultimo a Claire, su barriga abrían mientras los lloridos de un bebe en su dentro se oían.

Sangre en el derramaban y bailaban con Claire a carcajadas, los últimos truenos sonaban.

 

Las sirenas de bomberos, ambulancia y patrulla sonaban.

 

Epilogo

 

 

Paciente 781 Claire Thompson

 

Descripción: edad treinta y dos años, tez clara, pelo negro rizado, ojos color miel, complexión media, altura un metro sesenta y ocho, posee un tatuaje de una rosa negra en el antebrazo izquierdo, presenta golpes en las piernas y en la espalda, tiene una cicatriz en el vientre, posible cirugía por cesaría.

 

Status: Problemas mentales asociados con traumas postparto esquizofrenia avanzada.

 

Tratamiento con medicamentos y restricción alta para salidas con los demás pacientes.

 

Pre cautivo Dorado. Encierro total sin acercamiento a ningún paciente.

 

Antecedentes: Doctora en el centro psiquiátrico D’Onell, posible toma de medicamentos no autorizados para tratar su depresión por la pérdida de un niño.

 

Motivo de encierro:

Incendiar el hospital D’Onell sin motivación alguna, así como el asesinato de la doctora Marine Clement, la joven Paris Godoy y su pareja sentimental Antón Franklin, con el conteo de victimas aun sin finalizar del hospital.

 

Familia: Pareja sentimental, decapitada, familia asesinada (motivos desconocidos, se rumora ella los planeara)

 

Comentarios de la persona a cargo:

El paciente se mese de un lado a otro día y noche, las únicas palabras que pronuncia son “bailamos en familia” y “las voces son familia”

 

(Las voces no paran, las voces nos llaman, hoy es día de danza, con sangre el cielo se baña, ayer fue ella, hoy fui yo, y mañana… tal vez tu seas)

Nombre: Alan Israel Salazar Candia

Nacionalidad: Mexicana

Pseudonimo: DarkRapktor
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