Inicio » Cuando se perdona un alma

Cuando se perdona un alma

El siguiente relato que a continuación van a leer, tiene temática religiosa por lo que pido respeto en caso de que no seas creyente.

En una localidad de Guanajuato hace unos 30 años vivía doña Marta una señora de unos 45 años y don Carlos de 48 años de edad, ambos vivían con su único hijo Andrés el cual contaba con 20 años de edad, Andrés era un chico estudioso pero debido a las malas compañías que lo indujeron al alcoholismo dejo la universidad, por lo que sus padres lo pusieron a trabajar en un taller mecánico, debido a su problema de alcoholismo debía mucho dinero ya que todo lo que ganaba en el taller iba directo al vicio que tenía, su madre y su padre lo reprimían siempre que podían, y el solo se resguardaba con su viejo radio el cual sintonizaba en una estación donde casi todo el día se escuchan canción de Pedro Infante, cabe mencionar que él era fanático de su música y era lo único que escuchaba al llegar a casa.

Debido a que constantemente llegaba borracho al trabajo su jefe decidió despedirlo, esto no hizo más que emporar la situación del joven ya que sin dinero no podía conseguir alcohol y sus padres sabedores de que si le daban dinero se lo iba a gastar en su vicio se lo negaban, esto hizo que entrara en una gran depresión. Cierta tarde regresaba a casa después de vagar por las calles del pueblo, iba recordando los años buenos que había pasado cuando era un estudiante de excelencia, cuando salía por las tardes a jugar futbol con sus amigos, recordaba lo buena que había sido su vida antes de que empezara a tomar, llego así a su casa se sentó en el sillón de la sala y le platico a su madre todo lo que había recordado por la tarde mientras caminaba; le dijo a su madre que estaba decidido a cambiar, que mañana mismo se iba a buscar trabajo juntaría dinero y regresaría a la universidad a terminar sus estudios se madre se puso muy contenta se abrazaron ella siguió con los deberes del hogar y el como todas las tardes encendió su radio y empezó a escuchar la música de Pedro Infante, su madre salió por un momento para comprar algunas cosas para la cena. No tardó más de una hora cuando volvió y vio que su hijo ya no estaba en la sala y la radio estaba apagada, la casa estaba muy silenciosa se dirigió al cuarto a ver a su hijo pero pensó que talvez necesitaba estar solo y descansar. Siguió con la cena y cuando llego su marido a las 8 :00 p.m. aproximadamente fue a llamar a su hijo para cenar, toco la puerta pero nadie contestaba, siguió tocando la puerta y no contestaba fue por su marido y le dijo que no abría la puerta a lo que su marido le respondió que no lo molestara que talvez no quería cenar, la mujer dejo entonces de insistir y cenaron los dos juntos, ella le platico lo del cambio de pensar de su hijo y este se puso muy contento tanto que le dijo a su mujer que el mismo iría con él para ayudarle a conseguir trabajo, terminaron de cenar y se fueron a descansar esa noche.

Al otro día se despertaron muy temprano la señora fue de nuevo a hablarle a su hijo toco la puerta de madera pero no recibía respuesta alguna, por lo que esta vez más preocupada que la noche anterior le dijo su marido, este extrañada fue por una réplica de la llave que guardaba en un cajón del armario y fue abrir el cuarto, cuando abrieron la puerta encontraron a su hijo colgado del techo de su cuarto con un mecate que tomo del patio trasero, parece ser que el joven aun con todas las ganas que tenía por cambiar no pudo con la depresión y se suicidó, al lado de su cama una nota corta de suicidio dirigida a sus padres, en la cual pedía perdón por todo el daño que les había causado, los enojos, las deudas que les provoco y sin más les dedico el ultimo te amo, el más amargo el más doloroso para él, pero aun para sus padres que lloraban sin consuelo y no podían creer que su joven hijo al cual trataron de criar lo mejor que pudieron hubiera sido capaz de una cosa así, su madre se reprendía ya que decía que si talvez ella hubiera entrado por la fuerza la noche anterior y lo hubiera sacado de esa soledad él se hubiera salvada de ese destino.

Pasaron los años y el dolor de sus padres parecía no haberse ido, cierta tarde la señora se encontraba limpiando la casa cuando de repente se escucha la radio, fue corriendo a la sala a revisar que sucedía, pensó que alguien había entrado ya que era muy temprano para que su marida llegara, cuál fue su sorpresa al no ver a su marido y aun mas sorprendida al escuchar que la estación que se escuchaba en la radio era la que siempre sintonizaba su hijo, escucho entonces una melodía de Pedro Infante, por un momento sintió como si su hijo estuviera ahí con ella sentado en el sillón escuchando aquella canción , cuando termino la canción ella decidió apagarla y siguió con su limpieza. Pasaron los días y siguieron ocurriendo esos sucesos, se prendía la radio a la misma hora que su hijo acostumbraba prenderla en la misma estación y siempre con una canción de Pedro Infante, la señora empezó a sentir pavor a tal punto que un día desconecto la radio para ver si con eso se dejaba de presentar ese fenómeno, pero fue inútil esa tarde a la misma hora la radio se encendió y de nuevo sonaba una canción de Pedro Infante entonces rompió en llanto y en medio de la sala empezó a lanzar preguntas al aire ¿Eres tu Andrés? ¿Qué quieres Andrés? ¿Por qué sigues aquí hijo? Pero nadie respondió a sus preguntas, tan solo se escucharon unas ollas cayéndose en la cocina, la señora corrió hacia la cocina pero no había nadie solo alcanzo a recoger las ollas, esa noche no pudo dormir pensando en que le estaría pasando a su difunto hijo como para que su alma no pudiera descansar en el cielo.

Al otro día después de despedir a su esposo, se fue directo a la iglesia del pueblo a hablar con el sacerdote a cargo, le conto lo que había sucedido y que todas las tardes se prendía la radio en la misma estación que escuchaba su hijo, cuando la señora termino de relatar su escalofriante historia el sacerdote prosiguió a decirle que el alma de su hijo no podía descansar debido a que el mismo se quitó la vida, y según la religión católica esto es un pecado muy grave el cual impide el acceso del alma al cielo y se encontraba sentenciado a vagar en el purgatorio, el sacerdote no hallaba como darle una solución al problema de la señora, a lo que recordó un suceso parecido que había ocurrido en el pueblo hace algunos años, entonces le dijo que le hiciera una misa a su hijo donde asistieran sus amigos y familiares y que en la misa le encomendara su alma a algún santo que intermedia por el ante Dios, la señora salió de ahí dispuesta a hacer todo para que el alma de su hijo descansara en paz. Esa misma tarde la radio volvió a encenderse, ya sin sentir temor se acercó despacio a la sala y dijo en voz alta, sé que eres tu hijo mío yo no te guardo rencor por lo que hiciste, te hare una misa para que tu alma pueda entrar al cielo, dicho esto la radio se apagó y ella solo se fue a terminar sus deberes. Pasaron 3 días y organizo la misa, la pequeña parroquia estaba casi llena de personas no solo amigos y familiares habían asistido sino personas que conocían a Andrés desde pequeño y sentían como sus padres la desgracia que les aquejaba ya que muchos de ellos también habían perdido seres queridos por culpa del alcohol, la misa prosiguió normal y la señora decidió pedirle a la virgen de Guadalupe que intercediera ante dios por el alma de su hijo, así que la misa también fue dedicada para ella. Al cabo de una semana los incidentes con la radio cesaron pero esto en vez de aliviar a la señora la ponía nerviosa no dejaba de pensar si dios había perdonado a su hijo, por lo que fue a la iglesia y coloco una veladora a la virgen de Guadalupe orándole le pidió una señal para que ella supiera si su hijo había sido perdonado por su suicidio.

Dos días más tarde de que la señora asistiera a la iglesia, se encontraba lavando ropa en el patio trasero de su casa cuando escucho que tocaban la puerta ella salió y observo a una viejecita vestida de forma muy sencilla tanto que cualquiera pensaría que era uno de esos desafortunados ancianos de los que su familias abandonan y ahora vagan por las calles, la viejecita tenía entre sus manos un gran ramo de hermosas rosas blancas, las rosas eran muy grandes más del tamaño normal, la viejecita sin decir palabra la puso en las manos de la señora ella le pregunto que quien se las había mandado, la viejecita dijo con una voz dulce, alguien que la quiere mucho, ella consternada pensó que talvez había sido su esposo y tomo las rosas y le dijo espéreme aquí tengo algo para usted, entro a la sala puso las flores en una mesita de centro y tomo un poco de cambio para ayudar a la viejecita cuando salió se dio cuenta que la viejecita ya no estaba corrió por toda la calle y dio vuelta a la esquina pero no se veía rastro alguno, lo cual la dejo impresionada ya que no pasaron ni 20 segundos en lo que ella entro y salió de su casa, la viejecita no hubiera podido caminar tan rápido en tan pocos segundos, entonces lo descubrió, esa no era una viejecita era la misma virgen que le entregaba en sus propias manos la señal que tanto le pedía, la que le daría el alivio más grande de su vida que su hijo había sido perdonado, la señora dedico una última misa a la virgen de Guadalupe como agradecimiento por haber ayudado a su hijo, la radio nunca volvió a encenderse de forma repentina y tampoco por los habitantes de la casa quienes la colocaron en un cuarto que usaban como bodega, pasaron los años y el señor falleció la señora fue la última en morir, su muerte fue por cáncer pero antes de morir reunió a toda su familia y les conto la historia, ella nunca se los había comentado por miedo a que la creyeran loca solo sonrió y agrego que estaba feliz porque fin se encontraría con sus amado esposo y su hijo en el cielo.

Esta historia me la conto uno de los sobrinos de aquella señora los nombres fueron cambiados por respeto a su familia, espero que les haya gustado buenas noches a todos.

-Aguja Negra.

Visítanos:

traficus.club

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.